Lo que los jóvenes ven y oyen acerca de la sexualidad en las distintas formas populares de entretenimiento es, por lo común, engañoso, incompleto o distorsionado. El contacto sexual casual o impetuoso se presenta como aceptable y a menudo sin riesgo ni consecuencias adversas, como el embarazo involuntario y las enfermedades de transmisión sexual. A través de la mayor parte de los productos de la industria del entretenimiento los jóvenes aprenden tipos de comportamiento que ponen a su salud en riesgo.
Se están haciendo esfuerzos, sin embargo, para usar los medios de difusión pública para ayudar a los jóvenes a adoptar un comportamiento más saludable. Se han utilizado tiras cómicas que les dicen a los jóvenes cómo evitar el VIH (SIDA) hasta campañas de gran escala, como la Campaña Filipina para los Jóvenes por Varios Medios de Difusión, que, a través de la televisión, radio, videos musicales y servicios de consulta telefónica directa vinculados a los organismos de asistencia a los jóvenes, alientan a los jóvenes a postergar la experiencia sexual.